Cuando tenía como 6 o 7 años, mis papás me regalaron el disco de ABBA de Chiquitita. Aún puedo recordar perfectamente la hora del día, los asientos del maverick verde, mi papá y mi mamá girandose para ver mi cara en el asiento trasero, mi hermana a un lado queriendo arrebatar mi pequeño disco de ABBA. Solo traía chiquitita en la versión original en inglés y en español. Me volví loca de felicidad, lo que explica un poco mis cursis y poco elegantes gustos musicales. Nací en el 73 y fuí muy felíz en esa época, mi niñez es una de las mejores partes de mi vida.
Ahora estoy a punto de cumplir 37 y cuando estoy muy triste o poquito derrotada, me pongo a escuchar la música que resuena en mi campo mórfico (como diria mi tia Eulogia), y una de esas canciones que me calma es esta: I have a dream.